Tal vez te han dicho tantas veces “hay que innovar” que ya la asimilas como un cliché, ha perdido el verdadero significado de hacer del producto y/o servicio algo disruptivo, funcional y práctico. Además nos han metido en la cabeza “agregar valor” a nuestros clientes, hay diferentes maneras de hacerlo realidad así que no debería ser algo que solo tengas en el papel por atraer personas hacia tu negocio, recuerda como mencioné en el artículo anterior, hay que ir más allá de los números.

La creatividad aparece como tu mejor amiga, trae herramientas muy útiles que no son valorada y hasta son dejadas al fondo del olvido, pero no te afanes que aquí saldrán a flote: el brainstorming es un proceso ideal para reunir a las distintas unidades de negocio al recolectar y socializar opiniones o puntos de vista, permite una amplia perspectiva para que puedas ver hacia todos los lados como un búho. 

Otra herramienta es design thinking, muy útil para cuando quieres implementar esa inspiración que fluyó en esa lluvia de ideas colaborativa y antes de oficializar una estrategia quieres probarla, es como una simulación o prototipado para analizar si es factible y su viabilidad para llevarlo a la realidad. 

Lo más interesante de todo es que las ideas en el mundo de las ideas, es decir la mente, no cuestan nada, pero cuando se llevan a la práctica, claramente implicará un gasto o un costo según sea la situación, al fin y al cabo será una inversión que se retribuirá a la organización, te cuento que AuditApp es una de esas inversiones que son muy útiles debido a que la tecnología te acerca a la innovación y con las herramientas digitales que ofrece tendrás el control en tu mano y podrás conocer y registrar detalles de los procesos, es decir que agiliza dichas tareas operativas que te quitan tiempo que podrías estar implementando en tareas creativas en pro de la innovación.

Luisa María Quito Carbonell (Lumaqui) – Copywriting Manager